¡10 señales tempranas de demencia que NUNCA debes ignorar!…

 

Los cambios de comportamiento no tienen explicación.

El diagnóstico generalmente incluye:

evaluación cognitiva clínica

Examen neurológico

Imágenes cerebrales (resonancia magnética o tomografía computarizada)

Pruebas de laboratorio para descartar causas reversibles

Algunas afecciones que imitan la demencia, como las deficiencias vitamínicas, los trastornos tiroideos, la depresión o los efectos secundarios de los medicamentos, son tratables.

Prevención y reducción de riesgos

Si bien no todas las formas de demencia se pueden prevenir, las investigaciones sugieren que el riesgo se puede reducir mediante:

Mantener la salud cardiovascular

 

Realizar actividad física con regularidad

Seguir una dieta equilibrada

Participar en actividades cognitivamente estimulantes

Mantener fuertes conexiones sociales

Controlar afecciones crónicas como la hipertensión y la diabetes.

La optimización del estilo de vida desempeña un papel cuantificable en la resiliencia cognitiva.

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